Ataxia en gatos: Qué es, síntomas, causas y tratamiento

que es la ataxia en gatos

La ataxia en gatos es un trastorno neurológico que afecta a la coordinación y al equilibrio del animal. Cuando un gato sufre este problema, sus movimientos pueden volverse inestables, torpes o descoordinados, lo que suele generar preocupación en los tutores.

En muchos casos, la ataxia aparece como una señal de que algo está afectando al sistema nervioso del gato. Puede deberse a infecciones, traumatismos, problemas del oído interno o incluso enfermedades neurológicas más complejas. 

Por este motivo, reconocer los síntomas de ataxia en gatos y acudir al veterinario a tiempo es fundamental para identificar la causa y aplicar el tratamiento de la ataxia en gatos más adecuado.

En este artículo te vamos a explicar qué es la ataxia en gatos, cuáles son sus síntomas más habituales, qué la provoca y cómo puede tratarse.

¡Sigue leyendo para saber más!

¿Qué es la ataxia en gatos?

Para comprender esta alteración, lo primero es saber qué es la ataxia en gatos.

La ataxia es un trastorno que provoca una pérdida de coordinación en los movimientos voluntarios. No se trata de una enfermedad en sí misma, sino de un signo clínico que indica que alguna parte del sistema nervioso no está funcionando correctamente.

El sistema nervioso controla la coordinación, el equilibrio y la precisión de los movimientos. Cuando alguna de sus estructuras se ve afectada, el gato puede empezar a caminar de forma inestable, tropezar o tener dificultades para mantener el equilibrio.

Las estructuras del sistema nervioso que suelen estar implicadas en la ataxia en gatos son principalmente:

Estructura afectadaFunción principal
CerebeloCoordina los movimientos del cuerpo
Sistema vestibularRegula el equilibrio
Médula espinalTransmite información entre cerebro y extremidades

Cuando una de estas áreas se altera, aparecen problemas de coordinación que pueden variar desde leves hasta muy evidentes.

Tipos de ataxia en gatos

La ataxia en gatos puede clasificarse según la zona del sistema nervioso que esté afectada. Esta clasificación ayuda a los veterinarios a identificar el origen del problema y orientar el diagnóstico.

Ataxia cerebelosa

La ataxia cerebelosa ocurre cuando el cerebelo no funciona correctamente. Esta estructura del cerebro es responsable de coordinar los movimientos y controlar la precisión al caminar o saltar.

Los gatos con este tipo de ataxia suelen presentar movimientos exagerados o imprecisos. Por ejemplo, al intentar caminar pueden levantar demasiado las patas o calcular mal la distancia al saltar. También es frecuente observar temblores en la cabeza o en el cuerpo al intentar realizar movimientos voluntarios.

En muchos casos, la ataxia cerebelosa puede ser congénita, especialmente cuando el gatito ha estado expuesto al virus de la panleucopenia durante el desarrollo fetal.

Ataxia vestibular

La ataxia vestibular se produce cuando el sistema vestibular, encargado de mantener el equilibrio, sufre alguna alteración. Este sistema se encuentra en el oído interno y también tiene conexiones con el cerebro.

Los gatos con este tipo de ataxia suelen mostrar una pérdida notable de equilibrio. Es habitual que inclinen la cabeza hacia un lado, caminen en círculos o tengan movimientos involuntarios de los ojos.

Este tipo de ataxia puede aparecer de forma repentina y, en algunos casos, está relacionada con infecciones del oído interno o problemas neurológicos.

Ataxia sensorial

La ataxia sensorial se produce cuando la comunicación entre los nervios periféricos, la médula espinal y el cerebro se ve afectada.

En estos casos, el gato tiene dificultades para percibir correctamente la posición de sus extremidades. Como consecuencia, sus movimientos pueden parecer torpes o descoordinados, especialmente al caminar.

Síntomas de ataxia en gatos

Los síntomas de ataxia en gatos pueden variar según la causa y la zona del sistema nervioso afectada. Sin embargo, hay algunos signos clínicos bastante característicos.

Uno de los primeros síntomas que suelen notar los tutores es que el gato camina de forma inestable o tambaleante. También puede perder el equilibrio con facilidad o tener dificultades para saltar a lugares donde antes lo hacía sin problema.

Otros signos que pueden aparecer incluyen:

  • Movimientos descoordinados
  • Caídas frecuentes
  • Inclinación de la cabeza
  • Temblor en la cabeza o en el cuerpo
  • Movimientos rápidos e involuntarios de los ojos (nistagmo)
  • Debilidad en las patas
  • Dificultad para mantenerse en pie

En algunos casos, estos síntomas de ataxia en gatos aparecen de forma repentina, lo que suele indicar un problema agudo como una intoxicación o un traumatismo. En otras ocasiones, los síntomas progresan lentamente con el tiempo.

Ante cualquiera de estos signos, es recomendable acudir a consulta veterinaria  para una evaluación completa.

Causas de la ataxia en gatos

Las causas de la ataxia en gatos son muy diversas. Algunas afectan directamente al sistema nervioso, mientras que otras son enfermedades generales que terminan provocando síntomas neurológicos.

Enfermedades neurológicas

Las enfermedades que afectan al cerebro o a la médula espinal pueden provocar problemas de coordinación.

Entre las más frecuentes se encuentran:

  • Tumores cerebrales
  • Inflamaciones del sistema nervioso
  • Malformaciones congénitas
  • Lesiones neurológicas

Infecciones

Algunas infecciones pueden afectar al sistema nervioso central y provocar síntomas neurológicos como la ataxia.

Entre ellas destacan:

EnfermedadCómo afecta
Panleucopenia felinaPuede provocar daño cerebeloso en gatitos
PIF (peritonitis infecciosa felina)Puede afectar al sistema nervioso
ToxoplasmosisPuede causar alteraciones neurológicas

Traumatismos

Las caídas desde altura o los golpes fuertes pueden provocar daños en el cerebro o en la médula espinal.

Esto puede ocurrir en situaciones como:

  • Caídas desde ventanas o balcones
  • Accidentes de tráfico
  • Golpes durante peleas con otros animales

Intoxicaciones

La ingestión de ciertas sustancias tóxicas también puede afectar al sistema nervioso del gato.

Algunos ejemplos son:

  • Medicamentos humanos
  • Plantas tóxicas
  • Productos químicos domésticos
  • Insecticidas o pesticidas

Problemas del oído interno

El oído interno desempeña un papel fundamental en el equilibrio. Cuando se produce una infección o inflamación en esta zona, pueden aparecer síntomas de ataxia vestibular.

Enfermedades metabólicas

Algunas enfermedades que afectan al metabolismo también pueden provocar síntomas neurológicos, como por ejemplo la hipoglucemia o enfermedades hepáticas.

Cómo diagnostica el veterinario la ataxia en gatos

El diagnóstico de la ataxia en gatos comienza con una exploración clínica detallada.

Durante la consulta, el veterinario especialista en medicina felina evaluará cómo camina el gato, su postura, sus reflejos y su capacidad para mantener el equilibrio. Estas observaciones permiten determinar qué parte del sistema nervioso podría estar afectada.

En muchos casos, también será necesario realizar pruebas complementarias para identificar la causa exacta del problema.

Entre las pruebas más utilizadas se encuentran:

Estas pruebas ayudan a establecer un diagnóstico preciso y a definir el tratamiento de la ataxia en gatos más adecuado.

Tratamiento de la ataxia en gatos

El tratamiento de la ataxia en gatos dependerá siempre de la causa que esté provocando el problema. Dado que la ataxia es un síntoma, el objetivo del tratamiento es corregir o controlar la enfermedad que la está originando.

Tratamiento médico

Cuando la ataxia está causada por infecciones, inflamaciones u otros procesos tratables, el veterinario puede recetar medicamentos específicos.

Entre ellos pueden encontrarse antibióticos, antiinflamatorios o fármacos para controlar los síntomas neurológicos. 

Cirugía

En algunos casos, como cuando existen tumores o lesiones estructurales, puede ser necesario realizar una intervención quirúrgica.

Tratamiento de enfermedades subyacentes

Si la ataxia está relacionada con enfermedades metabólicas o sistémicas, el tratamiento se centrará en controlar la patología principal.

Cuidados en casa

Además del tratamiento veterinario, algunos cuidados pueden ayudar a mejorar la calidad de vida del gato con ataxia.

Es recomendable adaptar el entorno del animal para evitar accidentes. Por ejemplo, se pueden cubrir superficies resbaladizas, facilitar el acceso al arenero o limitar el acceso a zonas altas para prevenir caídas.

Pronóstico de la ataxia en gatos

El pronóstico de la ataxia en gatos depende principalmente de la causa que la provoque.

En algunos casos, como ciertas infecciones o problemas del oído interno, el gato puede recuperarse completamente con el tratamiento adecuado. Sin embargo, cuando la ataxia está relacionada con enfermedades neurológicas graves, el pronóstico puede ser más reservado.

También existen gatos con ataxia congénita que, aunque presentan problemas de coordinación durante toda su vida, pueden adaptarse bien y llevar una vida relativamente normal con los cuidados adecuados.

Cuándo acudir al veterinario

Si notas que tu gato camina de forma extraña, pierde el equilibrio o parece tener dificultades para coordinar sus movimientos, es importante acudir al veterinario lo antes posible.

La ataxia en gatos puede ser el primer signo de un problema neurológico o sistémico que requiere diagnóstico y tratamiento. Una evaluación temprana permitirá identificar la causa y aplicar el tratamiento de la ataxia en gatos más adecuado para mejorar la salud y el bienestar del animal.

Preguntas frecuentes

¿Qué debo hacer si mi gato camina como si estuviera borracho o se cae de lado?

Esta falta de coordinación se denomina ataxia y suele indicar una alteración en el sistema nervioso o en el aparato vestibular (oído). Es fundamental observar si el signo ha aparecido de forma repentina tras un posible golpe o si es progresivo.
Debido a que puede ser síntoma de diversas patologías, desde una otitis interna hasta un problema neurológico central, se recomienda una exploración física inmediata para evaluar los reflejos y la estabilidad del animal.

¿Por qué mi gato tiene temblores rítmicos en la cabeza cuando intenta enfocar la mirada o comer?

Los temblores que aparecen al realizar un movimiento voluntario suelen asociarse a la ataxia cerebelosa. En gatos jóvenes, esto puede estar relacionado con daños en el cerebelo ocurridos durante su desarrollo fetal (frecuentemente por el virus de la panleucopenia). Aunque es un signo llamativo, muchos gatos con esta condición pueden llevar una vida normal, siempre que se adapte su entorno para evitar caídas y se descarte mediante analíticas que no existan infecciones activas.

¿Es normal que un gato con problemas de equilibrio también mueva los ojos de forma rápida e involuntaria?

El movimiento involuntario de los ojos (nistagmo), junto con la inclinación de la cabeza, es un signo característico de la ataxia vestibular. Este cuadro afecta al sentido del equilibrio y puede provocar náuseas o desorientación en el felino. El veterinario deberá determinar si el origen es periférico (común en pólipos o infecciones de oído) o central, para aplicar el enfoque clínico adecuado.

¿Pueden los virus como la Leucemia (FeLV) o la Inmunodeficiencia Felina (FIV) causar ataxia?

Sí, estas enfermedades víricas pueden comprometer el sistema inmunitario y, en fases avanzadas, afectar al sistema nervioso central o facilitar infecciones secundarias que provoquen descoordinación y debilidad. Ante un gato con ataxia y sospecha de virus, es esencial realizar pruebas diagnósticas específicas (test de FeLV/FIV) y analíticas de sangre completas para valorar el estado general del paciente y su pronóstico.

Mi gato mayor ha empezado a tambalearse de las patas traseras, ¿es solo vejez?

Aunque el envejecimiento conlleva una pérdida de masa muscular, una ataxia evidente o debilidad marcada en el tercio posterior no debe considerarse algo normal. Puede ser indicativo de problemas en la médula espinal, dolor articular severo o enfermedades metabólicas que afectan a la función nerviosa. Una evaluación geriátrica que incluya pruebas de imagen o analíticas puede ayudar a diferenciar entre una degeneración propia de la edad y una patología tratable.

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    Ana Ramírez

    Directora Veterinaria Técnica de las clínicas Kivet.

    REVISADO POR:

    Ana Ramírez. Licenciada en Veterinaria por la Universidad de Extremadura (2010), con más de 15 años de experiencia en clínica y gestión de equipos. Cuenta con un Máster en Investigación en Ciencias de la Salud, el Certificate in Advanced Veterinary Practice (Universidad de Liverpool) y un MBA por la UNIR.

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