Salud /

Cuidados especiales y Bienestar /

Guía para dar la bienvenida a una chinchilla

bienvenida chinchilla

La chinchilla es una mascota que poco a poco se está ganando un lugar privilegiado en el hogar de muchas familias ya que cada vez es más frecuente encontrarnos en nuestras clínicas con la visita de estos pequeños animales. ¡No nos extraña nada porque son cariñosos, inteligentes y muy divertidos! Si estás a punto de adoptar una chinchilla en este post te contamos todo lo que necesitas saber antes de llevarla a casa.

¿Qué preparar antes de la llegada de una chinchilla a casa?

Vamos a ver qué necesidades tiene esta mascota que viene de los Andes, que comenzó a domesticarse en el siglo XX y cada vez es más popular entre las familias.

La chinchilla mide más o menos 20 cm (contando con la longitud de la cola) y suele pesar entre unos 750 – 900 gr. Teniendo en cuenta que su esperanza de vida es de unos 15 – 17 años, será buena idea buscarle un alojamiento a las alturas de la circunstancia. Por lo tanto su jaula debe ser acorde a su medida e incluir los siguientes componentes:

  • Preferiblemente grande.
  • Metálica.
  • Con diferentes niveles para que pueda trepar y saltar.

Lo ideal es que dispongas de una habitación donde la puedas soltar. En cualquier caso, debes sacarle de la jaula con bastante frecuencia diariamente.

Nunca dejes la jaula de tu chinchilla cerca de una fuente de calor como debajo de una ventana o al lado de un radiador, podría darle un golpe de calor. Lo ideal sería mantenerla en una temperatura de entre 10 y 20ºC.

Otro dato que debes tener en cuenta es que son animales nocturnos, por lo que debes elegir bien el espacio donde descansará, ya que por las noches comprobarás que su actividad se incrementa exponencialmente. Por el día suelen estar despiertas pero menos activas.

Una vez que ya tienes la jaula y la has ubicado libre de corrientes de aire y sin que le dé el sol directo, necesitarás darle un poco de vida y añadir los complementos:

  • Una rueda para que pueda hacer ejercicio.
  • Un refugio o caja-nido porque les encanta esconderse.
  • Bloques minerales o maderas no tóxicas para que puedan roer.

La alimentación es un factor fundamental para cuidar a tu nueva mascota. Las chinchillas son muy sensibles de modo que su dieta se basará en:

  • Agua fresca diaria.
  • Heno. Siempre disponible.
  • Pienso granulado. Sin cereales ni semillas añadidos (comprueba que tiene una composición de 16-20% de proteínas, 2-5% de grasa y 15-35% de fibra).
Lo podemos dar ad libitum si la chinchilla come heno sin problema, sino, es importante racionar el pienso para estimular el consumo de heno (aprox. una cucharada sopera por chinchilla).

Como complemento le puedes dar una o dos pasas al día, y pequeñas cantidades de frutos secos, flores, pipas, verduras (hojas verdes) o zanahoria. (El volumen total de estos no debe superar el de una cucharadita de postre al día).

Te estarás preguntando por la higiene. Las chinchillas se asean con baños de arena y así, eliminan el exceso de humedad de su cuerpo, por lo que deben disponer de un cuenco de arena especializada durante un período del día (de 15 a 30 minutos). Cuando veas que ha terminado su baño diario retíralo y cambia la arena para el día siguiente.

En cuanto a la salud de tu chinchilla debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Deberás desparasitar a tu chinchilla cada tres meses para parásitos intestinales.
  • Si tiene acceso al exterior debes prevenir la infestación por pulgas con antiparasitarios.
  • Cepilla su pelo una vez a la semana y elimina el pelo muerto y el polvo.
  • Revisa si tiene calvas abriendo las zonas donde creas que pueda tenerlas. Esto se debe a la humedad acumulada lo que favorece la aparición de hongos (por eso son tan importante los baños de arena).

Además, si estás pensando en buscarle un compañero a tu chinchilla será mejor que consultes primero con tu veterinario porque son muy territoriales y él te dará los consejos para hacerlo o no dependiendo del carácter de tu chinchilla.

Los machos suelen ser más tranquilos y las hembras más sociables y activas.

Por último debes tener en cuenta que no les agradan los ruidos fuertes ni que las cojan bruscamente. Para manipularla tienes que tener cuidado y esperar a que se acostumbre a ti durante los primeros días, luego estará encantada de que la saques y jugar contigo fuera de su jaula.

Para saber si tu chinchilla es hembra o macho, colócala de forma que su vientre esté de cara a ti. Si hay un espacio entre el pene y el ano es macho, si por el contrario no hay apenas espacio, se trata de una hembra.

Cómo saber si tu chinchilla es macho o hembra

¡Pero ten cuidado! Las chinchillas se ponen muy nerviosas en esta posición y se estresan. Lo ideal es que si aún no sabes qué sexo es, la lleves al veterinario y ellos determinarán su sexo ya que están acostumbrados a este manejo y la chinchilla estará más tranquila.

Y por supuesto, acude regularmente a nuestros profesionales de las clínicas veterinarias Kivet para que le hagan chequeos y comprueben su peso.